Recemos. Sí, por favor. Tanto alcohol, en formato de vino y otras exquisiteces varias, nos puede pasar factura. En estos días el exceso es lo que toca y con los numerosos controles antivicio y antialcohol que hay por las calles y callejuelas, por las plazas y plazuelas, debemos, muy seriamente, encomendarnos al altísimo.
Espero que lo hayan hecho. No quiero que se me condenen
16 comentarios:
Esta gentuza que se vaya a tomar por ahí
29 de diciembre de 2009 a las 7:38Un beso
Si hay que reírse, se ríe, que para eso estamos en días de "gracia".
29 de diciembre de 2009 a las 8:42Anda, que para lo que sirve el Vaticano...
Un beso.
No van a tardar mucho en decirnos que color de ropa tenemos que llevar, ya verás todos de blanco, rojo y negro. A mi lo que más me gusta es la variedad de "gorros" que tienen, prometo que no faltará ninguno en mi armario.
29 de diciembre de 2009 a las 9:23Bicos
Juas! Yo he empezado ya a ponerme en trance, ajjajajaja.
29 de diciembre de 2009 a las 9:40¿Acaso esta gente no entiende que no pueden estar siempre con el poder en sus manos? Yo los mandaría donde ha dicho Felipe... y un poquito más lejos también.
29 de diciembre de 2009 a las 12:23Un besset.
A ver si rezando todo esto se acaba..jajja
29 de diciembre de 2009 a las 13:17Besoss y abrazos de tu admiradora gallega, Carmen
Sara
!!
En estas fechas maneje con cuidado señorita Carmen, a ver si los semáforos no van a estar bien sincronizados y se va a dar un estrolazo. Ja ja ja
29 de diciembre de 2009 a las 14:45Un saludo.
Esto es la leche, dentro de poco compre su CD, con los mejores salmos para la educación vial, lo flipas, (podra recuperar puntos).
29 de diciembre de 2009 a las 14:48Y porque no piensan en disolverse y repartir todo lo que tiene acumulado el vaticano para ayudar a paliar la crisis, a los enfermos y necesitados...... ya se que como eso no lo van hacer,,, Sres curas hagan caso a Felipe y cojan esa divina dirección.
Y los apóstatas ¿podemos conducir como nos de la gana? ¡Si somos apóstatas ya no será pecado!
29 de diciembre de 2009 a las 16:09¿Tendremos más problemas para aparcar? ¿Tendremos que pagar las multas propias y ajenas?
¿Tendremos más probabilidades de "estrolarnos"?
Ozú ¡que miedo!
Carmen, te veo muy entregada a la religión. Me tienes preocupado, cada día están más cerca de El Vaticano.
29 de diciembre de 2009 a las 16:22Besos.
Salud y República
Y lo peor es que siguen teniendo público, y mucho.
29 de diciembre de 2009 a las 17:54Si vieras qué curioso es el Dios católico de este pueblo ecuatoriano.Fíjate si le tienen confianza, querida Carmen, que lo llaman Diosito.
Un beso.
Y que Diosito te bendiga (pero sin el Vaticano,eh!)
Hombre, hay muchas formas de rezar. Si lo entendemos como reflexionar sobre la peligrosidad de realizar determinadas acciones al volante y eso nos hace tomar una copa de menos, bien habrá estado el "rezo". Saquemos algo positivo de la SICAR por una vez...
29 de diciembre de 2009 a las 19:26Un abrazo, Carmen, y feliz año nuevo.
¿Entonces tenemos que bendecir el coche tambien?
29 de diciembre de 2009 a las 20:45Lo que hay que ver...
Un abrazo.
¡Si bebes no conduzcas¡ y disfruta
29 de diciembre de 2009 a las 21:56besiños
Yo paciente espero el "avemaria del peaton"como dirian en la otra orilla,es que no manejo,saludos.
29 de diciembre de 2009 a las 21:59No se que tiene más peligro, si la bebida o la iglesia....
30 de diciembre de 2009 a las 9:59Carpe Diem
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