Vengo de Berlín, ciudad que ya conocía, pero que me ha vuelto a fascinar y que en mi espacio viajero le dedicaré alguna entrada más adelante.Pero ahora mi mente se concentra en las elecciones del domingo, elecciones que volvieron a dar la victoria a la señora Merkel. Elecciones que han castigado trágicamente al Partido socialdemócrata alemán, el SPD, con una caida de más del 11%. El beneficiario de esta caida ha sido sin lugar a duda la izquierda alemana de Oscar Lafontaine y tampoco han salido mal parados los Verdes aunque seguirán en la oposición.
Como dicen los analistas y como está ocurriendo en otros países de nuestro entorno, se pone de manifiesto una vez más la profunda división social. En el caso alemán así lo demuestra el resultado electoral del domingo pasado.
La subida de la Izquierda de Oscar Lafontaine, que pasa de un 8,7% al 11,9%, pone de manifiesto que el voto "util" dado en las anteriores elecciones al SPD, ya no ha funcionado, siendo este partido castigado fuertemente por haber participado en un gobierno que ha convertido a las capas sociales de ingresos más bajos en los únicos perdedores de la crisis económica.
También la subida de la derecha del partido liberal FDP, un 14,6%, muestra que los electores de las clases más favorecidas, los sueldos medios y altos, no son sensibles a la precariedad social de una parte importante del país y dan su voto a los partidos más conservadores y con políticas menos solidarias.
El partido de la canciller Angela Merkel, el CDU/CSU, ha tenido el peor resultado desde 1949, pero a pesar de ello, los electores han adjudicado la crisis mayoritariamente al Partido socialdemócrata, al SPD.
De esto, podrían sacarse algunas conclusiones.
Deduzco que los cuatro años de la coalicción del Partido Socialdemócrata (SPD) con la Unión Demócrata Cristina (CDU) han pasado una amarga factura a los socialdemócratas por haber participado en un gobierno que ha practicado de forma continuada y por cierto insolidaria, un importante recorte del estado de bienestar. Ahora la señora Merkel tiene las manos más libres para seguir ahondando en una política conservadora y que aumenta la fractura social, al formar una coalicción con el FDP.
Deduzco que con el giro a la derecha de Alemania, primera economía europea, toda Europa girará, si no lo ha hecho ya, en la misma dirección.
Deduzco que la propuesta de salir coordinadamente de la crisis será ahora más compleja puesto que ya ha anunciado el nuevo Gobierno alemán que se replantea retirar de forma inmediata los estímulos fiscales, estímulos que han sido defendidos en la renión del G20, en Pittsburgh, por la mayoría de los países para que se mantengan durante al menos este año y el siguiente.
Deduzco que las malas compañías pasan factura y estoy segura que Franz Walter Steinmeier, lider del SPD, estará ahora reflexionando sobre ello. Si un partido progresista apoya y practica políticas insolidarias, el electorado, propio o prestado en aras de la "utilidad", le pasará siempre una "amarga factura".
Deduzco que el electorado progresista y de izquierdas en Alemania se cansó del voto "util", cansancio que ha dado un importante incremento de votos a la Izquierda de Oscar Lafontaine.
Deduzco que los analistas políticos, sabios ellos y más preparados como así debe ser que yo, estarán haciéndole ver al presidente Zapatero las consecuencias de abundar en las malas compañías y de hacer una política ecléctica.
¿Se habrá percatado también Patxi López?
Me alegro estar otra vez aquí con ustedes. Poco a poco iré recuperando el ritmo y apareciendo por sus casas.
Un abrazo a todos!!!






















